El auge de la imprenta digital

La imprenta digital se ha constituido como una de las mejores opciones para imprimir cualquier formato desde la comodidad de tu casa. Atrás quedaron los tiempos de cargar con memorias USB y esperar largas colas en la copistería de la esquina.

Su carácter dinámico y sus mejores precios han convencido a la gente. Seguro que tú también valoras ahorrar tiempo y dinero en tus compras, ¿a que sí? Pues si a eso le añadimos el hecho de que la calidad sea óptima, parece que tenemos la fórmula perfecta para el éxito de este modelo de negocio. ¿Por qué ha sucedido este cambio?

El auge de la imprenta digital: una evolución natural

Color, blanco y negro, grandes y pequeños formatos, vinilos y y roll ups. Todo es posible en una imprenta digital. Tan fácil como remitir el archivo, verificar que todo está correcto y listo, las máquinas comienzan a trabajar mientras tú no tienes que preocuparte por nada. ¿A que suena bien?

Los consumidores ya han tomado su decisión y, por eso, notarás que cada vez se hace más natural acudir a internet e imprimir tus archivos de forma directa a través de este método. Frente a las molestas esperas y colas, encontrarás un negocio abierto las 24 horas del día, los 365 días del año. Imposible competir. Además, tienes la capacidad de ver todos los procesos por los que pasa tu pedido, sabiendo a ciencia cierta cómo y cuándo se entregará.

El apartado de la calidad preocupa, y mucho, a cualquier cliente. Sin embargo, en la era de internet, en la que seguro que compras en más de un ecommerce, probablemente no te preocupe añadir a tu cesta una impresión. Del mismo modo que hoy en día se hace la compra por la red, ¿por qué no extender esto a una imprenta digital?

Es la evolución natural de un sector en auge que, además, tiene la increíble ventaja de llevar a la puerta de tu casa el producto final. En un mundo en que el tiempo es más valioso que nunca, es difícil renunciar a tantas bondades.

¿Realmente encontrarás la misma calidad en una imprenta digital?

La respuesta es no. Encontrarás todavía más, y aquí está la razón.

Cuando una imprenta trabaja a destajo, las máquinas sufren una sobrecarga que repercute directamente en el producto que se te entrega como cliente. Si haces la prueba de ir a dos copisterías diferentes de tu zona, comprobarás que el producto final varía, incluso si entregas el mismo archivo. ¿Cómo puede suceder esto?

En una imprenta digital el estándar de calidad ha de ser superior, ya que, como clientes, tendemos a ser más exigentes con aquello que compramos por internet. Esta es una lección que el sector tiene clara, y que le lleva a ofrecerte un producto intachable, ya que, de lo contrario, podrías reclamar y el negocio sería una ruina. De tu satisfacción absoluta depende que vuelvas a apostar por este formato, motivo por el que el producto final será superior. De ahí, claro, que el negocio esté en auge.

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