Cómo sentirse más joven utilizando cremas anti-edad

Algunos de los signos más visibles del envejecimiento, junto con el encanecimiento del cabello, los encontramos en el rostro. Bien es sabido que el paso del tiempo arrastra consigo indicios muy difíciles de ocultar, tales como arrugas, falta de luminosidad y flacidez. Sin embargo, algo que la mayoría de la gente desconoce es que la piel tiene su propia edad y no siempre corresponde a la biológica.

La pregunta recurrente, tanto de hombres como de mujeres, es: ¿qué clase de piel tengo y qué tipo de crema debería utilizar para evitar el envejecimiento prematuro? No importa si tu piel es normal, grasa, seca, sensible o mixta, pues su cuidado mediante cremas naturales para la cara es esencial. Pero… ¿cualquier crema produce el mismo efecto? La respuesta es no.

A medida que la edad aumenta, la piel sufre cambios que requieren cuidados específicos y el uso de cremas antiedad diferentes. Es altamente recomendable iniciar el cuidado de la piel del rostro a partir de los 24 o 25 años, puesto que es la edad en la que comienzan a manifestarse las primeras señales de envejecimiento y fatiga.

¿Qué cuidados necesita tu piel?

Si bien es cierto que la piel de la cara está muy expuesta a los más diversos factores medioambientales y se ve muy influenciada por la genética, el esfuerzo físico, la exposición al sol y la calidad de la alimentación, la forma en la que la cuidemos es lo que marcará la diferencia.

Entre los ingredientes clave que incorporan las cremas ecológicas para el rostro y que no pueden faltar en el cuidado diario de tu piel, encontramos el ácido hialurónico, el espino amarillo y la glicerina. Conozcamos brevemente sus propiedades:

El ácido hialurónico contribuye a hidratar y regenerar la piel, desde la base hasta la superficie; y mejora, de este modo, su densidad y firmeza.

Las bayas de espino amarillo son unas magníficas aliadas para proteger y tonificar la piel. Contienen ácido omega 7 (ácido palmitoleico), que actúa como antioxidante y nutriente.

La glicerina ofrece una propiedad higroscópica, lo que la convierte en ideal para ser utilizada en cosmética natural.

Las cremas antiedad y esa maravillosa sensación de juventud

Si no protegemos nuestra piel desde edades tempranas, es muy probable que esta evidencie signos de envejecimiento prematuro. Un claro ejemplo lo encontramos en el área alrededor de los ojos. Es bastante habitual ver hombres o mujeres que muestran líneas muy acentuadas o arrugas profundas, que los hacen parecer más mayores de lo que son.

El uso de cremas naturales ayuda a que la piel pueda repararse por sí misma con más facilidad y, por tanto, lucirá luminosa y libre de los signos habituales del envejecimiento. El hecho de mirarnos al espejo y observar nuestra cara libre de esas marcadas líneas de expresión nos hará sentir mucho más jóvenes, con todo lo que ello implica a la hora de mejorar nuestra autoestima y relación con los demás.

Ahora que ya conoces cuáles son los síntomas más visibles del envejecimiento y sabes cómo combatirlos, ¿qué cremas naturales elegirías para sentirte más joven?